domingo, 10 de noviembre de 2013

OSCA MT4 G.P. di Bari 1956 (STARLINE)



Para hablar de este modelo tendremos que indagar un poco en la historia de la marca Italiana de finales de la década de los 40...
Así pues veamos primero que significa OSCA:
 "Officine Specializate Construzioni Automobili" 1947, Los fundadores de la marca son los hermanos Maseratti, y aquí es donde empieza la historia de la producción de automoviles que va desde pequeños coches deportivos hasta monoplazas de Fórmula 1.
El modelo de mayor éxito fue el MT4, con un dominó  de las carreras de pequeñas cilindradas hasta mediados los cincuenta.


Unos años antes, sus antecesores batían marcas en las carreras míticas de la época, aquí un breve resumen de los brillantes bólidos OSCA:
En abril 1948 estaba listo el primer chasis, equipado con motor de 4 cilindros y 1.092 cm3. Villoresi lo impuso en el G.P. de Nápoles y Serafini en el circuito del lago de Garda.
En 1953 apareció la primera berlinetta. Las instalaciones se desplazaron a San Lazzaro de Savena (Bologna) y en 1954 llegó el nuevo motor de 1.500 cc.
En 1955 un OSCA batió varios récords de velocidad en la llanura de Bonneville y se logró un palmares de éxitos batiendo a Porsche. Las Mille Miglia, la Targa Florio, los 1000 Km de Monza... nada se resistio a los OSCA en su categoría.
FIAT adquirió los derechos de fabricación del motor 1.500. La Fórmula Júnior les permitió volver a construir monoplazas y, en 1960, nacía el primer G.T. de la marca: el 1600 GT. Pero en 1963 la empresa  quebró financieramente, y se vendieron el grueso de las acciones al conde Augusta (MV Augusta). La marca subsistió hasta 1966, cuando desapareció definitivamente.
La miniatura de Starline del piloto Gigi Villoresi, para mi gusto es excelente como todas las de Starline.


De perfil esta barquetta es bellisima con una fluidez de lineas para mi gusto excelente y bella, como a mi me gustan los coches y como eran los diseños de los años 50 cargados de curvas...


Llama poderosamente la entrada de aire delantera simple y sin concesiones al lujo del detalle, en contraste con la belleza de las llantas de radios de la época y la sutileza del parabrisas minimalista...


La parte trasera como era de esperar es simple y efectiva con lo imprescindible para deslizarse al aire que deja de besar la carrocería en las carreras...


Juntando delantera y trasera se puede ver la belleza de lineas preparadas para la competición y que tantas victorias acumulo en los años 50.., lastima que las grandes leyendas desaparecen como las estrellas fugaces.


Para finalizar una bella vista superior de la barquetta, que la miremos por donde la miremos desarrolla diseño fluido y acertado para el triunfo, sin menospreciar las mecánicas de la época que llevaron a este 1500 centímetros cúbicos al éxito.
Espero como siempre que sea de vuestro agrado, Gracias!