jueves, 7 de febrero de 2019

SEAT 124, Escala 1/64, Guisval

Hoy me apetece sacar del recuerdo una de las pocas miniaturas que conservo de hace muchos años y a la escala con la que empecé mi vida de juegos con los coches de metal, plástico o lo que tuviera ruedas porque en aquella época de felicidad sin problemas jugar de rodillas en la arena era lo normal y hacer rodar los coches como si tuvieran motor, era la mayor diversión en los recreos del colegio y al salir de clase tambien.



No había tiempo para aburrirse, había tiempo para compartir con los amigos y ver quien tenia su coche preferido y soñar con historias de carreras, idas y venidas del coche de cada uno, y chocarlos simulando accidentes a cámara lenta..., alguno de estos coches tambien sufrio la prueba de la arena tapandolos y probando hasta cuanta arena podían transportar en su interior, vamos..., las perrerías que les hacíamos a nuestras queridas miniaturas.
Ante la vorágine de los tiempos de los fascículos y las colecciones interminables, me gustaría deleitarme en un tiempo a modo de bálsamo en la que no había prisas ni estrés, ni muchas ambiciones más allá de la de jugar con los amigos y nuestros coches de miniatura, en mi caso la mayoría fueron 1/64, más tarde llegaron los 1/43, pero los veremos mas adelante.



Hoy os presento a este querido seat 124 de Guisval, cuando los 1/64 se hacían con el capo y el maletero practicables, no fue comprado, aun recuerdo como llego a mi vida, y aquella tarde que lo vi me enamore de el, fue fruto de un trueque por un London taxi de corgi creo, no me hacia mucha gracia, pero estaba bien cuidado y reluciente, al chico que lo vio le hizo gracia, le gusto era mas grande que este 124 y nos pusimos de acuerdo para hacer el cambio...
El coche de por si estaba en un estado lamentable, un poco mejor de como se ve en las fotos y tenia el capo, que acabe perdiendo por nunca supe donde, supongo que después de tanta mudanza, cajones y cajas, en algún momento decidió independizarse del coche.



La obra de pintar las puertas fue cosa mía, ya sabéis lo peligroso que es un niño con un rotulador y con un coche a mano, podía ser de policia, taxi o de urgencias medicas, el hecho es que no me acuerdo por que fue, pero el caso es que así se quedó ya para los restos, y así lo conservo hoy en dia.
Ya se que esta en un estado lamentable y que ha perdido muchas de las piezas con las que antiguamente llevaban estas miniaturas, pero aun con lo poco que queda de el tiene su encanto, la lástima es no haber podido conservarlo en condiciones óptimas como si tengo otros modelos de
guisval de años posteriores.



A destacar de la miniatura los bajos, tan característicos de la época donde se simulaba casi a la perfección como era un coche real, y sobre todo como se marcaba el modelo y la procedencia, con el famoso Fabricado en España, muy castizo sonaba, por que luego llegaron los Made in Spain, ya para la exportación y ahora ya casi todo es Made in China, aunque las miniaturas de ahora ya se hacen en Bangladesh, parece ser que hacerlos en China ya le sale caro a las marcas...


Bueno espero que os guste tanto como a mi esta reliquia de las pocas que conservo y que os iré enseñando en próximas entregas, Hasta pronto!

6 comentarios:

  1. Éste es de los viejunos de Guisval, de los de verdad, sólo hay que ver las ruedas, y el trote que se le ha dado.
    Me parece muy bien que lo presentes tal cual, con sus heridas de guerra. A mí, cuando veo tutoriales de restauraciones de dinkys, corgis, etc, me alegra tanto amor por el arte, y lo aplaudo.
    Pero al fin y al cabo, la cuestión de fondo es que se está desvirtuando uno de los parámetros principales de esta afición, que es la antigüedad de la propia miniatura. Por un lado me encantan esas transformaciones, pero por otro, se está perdiendo algo por el camino.

    De todas formas, una cosa no quita la otra, y me encantará seguir viendo técnicas de restauraciones perfectas, y aprender y admirar el trabajo de otros; pero nunca jamás modificaré mis Joal, Guisval, Guiloy y demás. Así se quedan.
    Saludos.

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    1. Pues tienes toda la razon, a mi me gusta la restauración cuando veo coches que les faltan piezas o cristales rotos, para mejorarlos, pero cuando están envejecidos por el tiempo y el uso me gustan mucho, si son mios mas aun.
      Un saludo y gracias por pasarte por aquí.

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  2. Ostras, pero viejo viejuno... tuve muchos Guisval de pequeño (varias décadas) y de entonces no lo recuerdo para nada. Ya se ve en la ruedas!
    Me picaste la curiosidad, voy a buscarlo en su estado primigenio por Google Images.
    La cosa es que es una preciosidad, ya se sabe que "el que tuvo, retuvo".

    Saludos!

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    1. Antonio este es como dices de los viejunos absolutamente, yo si que tengo guisvales mas nuevos y por supuesto no tienen nada que ver con los primeros, y sobre de ver las fotos de como eran en sus momento, no se me había ocurrido, has tenido una buena idea...
      Un saludo!

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  3. Hola yo tengo aun coches de guisval que me compraban cuando era pequeño. Aun conservo algunos en buen estado, otros están igual o peor que los de la foto. Un saludo desde Menorca.

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    1. Hola estellerdespapa, muchas gracias por dejar tu comentario y bienvenido al blog, espero que te guste.
      Yo tambien conservo algunos guisval pero no son de estos primeros, son mas modernos, pero los guardo con cariño...
      Un abrazo!

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